Chichén Itza
Antigua capital de la cultura maya, Chichén Itzá es una zona arqueológica que se localiza al oriente del estado de Yucatán.

Chichén Itzá (maya: (Chichén) Boca del pozo; de los (Itzá) brujos de agua ) es uno de los principales sitios arqueológicos de la península de Yucatán, en México, ubicado en el municipio de Tinum, en el estado de Yucatán. Vestigio importante y renombrado de la civilización maya, las edificaciones principales que ahí perduran corresponden a la época de la declinación de la propia cultura maya denominada por los arqueólogos como el período posclásico.
Antigua capital de la cultura maya, Chichén Itzá es una zona arqueológica que se localiza al oriente del estado de Yucatán, a 120 Km. de la ciudad de Mérida, por la carretera núm. 180 con rumbo a Cancún. Su clima es caluroso y seco, con una temperatura promedio anual de 34°C.

En este lugar, declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, usted podrá transportarse a la época prehispánica para descubrir los secretos que encierran sus edificios más importantes: El Castillo o Pirámide de Kukulcán, donde todos los años, durante el equinoccio de primavera, ocurre un fenómeno natural de luces y sombras que se proyectan sobre las escalinatas de la gran pirámide, haciendo descender la imagen de la "serpiente emplumada", una experiencia única y que atrae a cientos de turistas de todas partes del mundo; el Juego de Pelota, el más grande que se haya descubierto en la región conocida como Mesoamérica, con 168 m de largo y 70 de ancho; y el Observatorio o "Caracol", llamado así por su curiosa forma circular que, en su interior recrea la espiral que identifica a la concha de ese molusco.
En Chichén Itzá también podrá admirar su espectacular Cenote Sagrado, gran espejo de agua de 60 m de diámetro, del cual, han sido recuperados fantásticos tesoros: anillos, collares y objetos de oro y jade, así como osamentas de jóvenes mujeres que fueron arrojadas a las aguas de este Cenote como parte de ofrendas a Chaac, dios maya de la lluvia.
Chichén Itzá es un destino ideal no solo para quienes gustan de la arqueología sino también para quienes gustan de la historia y el encuentro con las grandes civilizaciones del pasado.